top of page
Buscar

La mujer que unió Brooklyn con Manhattan

  • Foto del escritor: Íñigo Sobera
    Íñigo Sobera
  • 25 nov 2020
  • 3 Min. de lectura

Este es uno de los iconos más famosos de la ciudad de Nueva York, el cual esconde una increíble hazaña de la ingeniería del siglo XIX. que cambió para siempre la construcción de los puentes que conocemos hoy en día.


Este amado puente tuvo un comienzo difícil, y tardó casi dos décadas para ir desde su concepto hasta su finalización. Fue John Roebling, -un talentoso ingeniero-, quien quiso unir Manhattan y Brooklyn con lo que sería el primer cruce fijo sobre el East River. Transcurrida casi una década de campaña, en 1867 obtuvo la aprobación de la estructura. Pero antes de que comenzara la construcción, contrajo el tétanos y murió, por lo que el papel de ingeniero jefe recayó en su hijo: Washington Roebling.


Al sumergirse en la construcción del puente, Washington desarrolló la enfermedad de la descompresión por pasar demasiado tiempo en los cajones, que se llenaban de aire a presión. La esposa de Washington fue una de las pocas personas que lo vio en este estado, y bajo su guía, se comprometió a continuar su trabajo.

Emily Warren Roebling compartía la pasión de su marido por la ingeniería, por lo que le enseñó todo lo que sabía y obtuvo rápidamente un amplio conocimiento de la resistencia de los materiales, análisis de tensión, construcción de cables y curvas de catenaria.


Con casi 500 metros, Washington y Emily estaban construyendo el puente colgante más largo del mundo en ese momento. Esta pareja fue pionera en nuevos métodos de ingeniería y en la construcción del primer cruce de cables de acero retorcido, ya que no había otras estructuras existentes de las que aprender.


Inicialmente, Emily trabajó como secretaria para Washington, convirtiéndose en sus ojos y oídos. Ella recibía sus órdenes y se ponía en contacto con los trabajadores, y luego informaba. Pero pronto asumió mayores funciones, así como negociar los materiales del suministro, supervisar contratos y actuar como portavoz en nombre de su marido ante el consejo de la administración. Después de eso, no pasó mucho tiempo para que asumiera todos los deberes del ingeniero jefe.


Aunque nunca se le otorgó el cargo oficial, esencialmente se convirtió en la directora del proyecto del Puente de Brooklyn.


El 24 de mayo de 1883, -después de 14 largos años de construcción-, el puente finalmente se inauguró y, en honor a su dedicación y trabajo, Emily Warren Roebling fue la primera persona en cruzarlo. En los 137 años transcurridos desde entonces, la estructura se ha convertido en un icono de la ciudad de Nueva York, siendo un importante cruce utilizado por millones de personas hasta el día de hoy.


Mientras Emily pasaba los primeros veinte años de su vida adulta luchando por la construcción del Puente de Brooklyn, pasaría el resto de su vida luchando por la igualdad de las mujeres, convirtiéndose en una figura destacada del movimiento.


En un ensayo muy aclamado que escribió más tarde, titulado "Las discapacidades de una esposa", defendió apasionadamente los derechos de la mujer basándose en sus propias experiencias de las prácticas discriminatorias que tan a menudo se imponían a su sexo.


Hoy en día, el puente tiene una placa dedicada a Washington, John y Emily. Y aunque el periódico reconoció sus contribuciones cuando el puente se abrió por primera vez, en 2018, el New York Times publicó finalmente un obituario para Emily Warren Roebling. Honorándola como la mujer que construyó el Puente de Brooklyn.









Comentarios


Post: Blog2 Post
  • Facebook
  • Twitter
  • Instagram
  • LinkedIn

©2020 by El blog del journalista. Proudly created with Wix.com

bottom of page