Let's talk about... The Hyperloop
- inigosobera
- 17 oct 2020
- 7 Min. de lectura
Considerado como la forma más rápida de atravesar la superficie de la Tierra, el Hyperloop representa a día de hoy el mayor salto que se dará en la infraestructura del transporte durante generaciones.

Los pasajeros viajarían sentados en unas cápsulas a una velocidad mayor que la de las aerolíneas a través de unos tubos presurizados. Los cuales, utilizarán la propulsión eléctrica y la levitación magnética. Este método de transporte promete reducir los tiempos de viaje entre las principales ciudades de varias horas a una cuestión de minutos.

Aunque se pueda ver o sentir como una película de ciencia ficción, el Hyperloop está a punto de convertirse en una realidad. Y esta es la historia detrás del concepto que está a punto de revolucionar tanto el transporte, como el mundo.
El Hyperloop
El Hyperloop fue concebido por primera vez en 2012 por el fundador de SpaceX y Tesla: Elon Musk.

En un papel en blanco, Musk expuso su visión de un sistema de transporte futurista de super alta velocidad, en el que se verían unas cápsulas de pasajeros moverse a través de un vacío parcial en tubos de acero. En ello, abordaba los dos factores clave que hacen frenar a los vehículos convencionales: La fricción y la resistencia del aire.

Explorando una ruta potencial entre Los Ángeles y San Francisco, Musk creía que este concepto podría reducir las diez horas de tren, las seis horas de autobús y las casi enrevesadas dos horas de viaje aéreo entre las dos ciudades a tan sólo 30 minutos.

Musk, bajo su primera propuesta, sugirió que los ventiladores de compresión moverían el aire alrededor de las cápsulas de los pasajeros para minimizar la resistencia y crear unos "cojinetes de aire" debajo de ellos, flotando sobre la superficie de los tubos.
(Los cojinetes de aire son una fina película de gas a presión para proporcionar una interfaz de soporte de carga de baja fricción entre las superficies)
¿Se imaginan una cápsula con gente que va levitando dentro de un tubo, y tener dentro de éste una presión muy similar a la de un avión a mucha altura ?
Aquí encontramos muy poca resistencia, y es por eso que se podría viajar a unos 1.100 km/h.
Cabe señalar que el primer concepto del Hyperloop de Musk no está muy lejos de lo que una vez fue el ferrocarril atmosférico de Isambard Kingdom Brunel, que dio servicios a Exeter y Plymouth (Reino Unido) entre 1847 y 1848.

Ese sistema, movía vagones con aire presurizado. El aire era extraído de una tubería que corría entre los rieles por estaciones de bombeo situadas aproximadamente cada tres millas (casi cada 5 kilómetros) a lo largo de la ruta, creando un vacío.
Un pistón contenido dentro de este tubo estaba conectado al tren, el cual lo arrastraba hacia adelante.

A pesar de su éxito inicial, las solapas de cuero que hacían que los tubos de vacío fueran herméticos, pronto empezaron a fallar, causando fugas de aire del sistema. Es por ello que el ferrocarril de Brunel fue abandonado.

Con un precio estimado cercano a los 6 mil millones de dólares (algo más de 5.500 millones de euros), el primer concepto del Hyperloop de Musk nunca llegó a realizarse. Pero la impresionante idea, y el potencial para unir las ciudades de una manera tan directa despertó un intenso interés.
Desde el principio, Musk siempre había afirmado que el concepto del Hyperloop sería de "código abierto". Y animó activamente a otros a unirse y desarrollar la tecnología necesaria, independientemente de su participación.
Esto llevó a la formación de varias empresas y equipos de estudiantes que desarrollaron varios aspectos de la tecnología del Hyperloop con diversos grados de éxito.

Ahora, varias empresas de pleno derecho están haciendo importantes avances para llevar los sistemas Hyperloop a otro nivel: A la realidad.
En Hyperloop Transportation Technologies (o HTT) están haciendo avances relativamente agresivos. Recientemente, construyeron una pista de pruebas a gran escala en Francia, sin embargo, los claros líderes del grupo son los miembros de Virgin Hyperloop One.

VIRGIN HYPERLOOP ONE
Originalmente formada en 2014 como Hyperloop One, la compañía fue renombrada tras una importante inversión de Sir Richard Branson en 2017.

Desviándose ligeramente del plan original de Musk, la tecnología de Virgin Hyperloop One combina dos principios básicos.
El primero es la levitación magnética (o MagLev en inglés), una tecnología que ya se utiliza en los monorraíles para levantar los vagones de los pasajeros y moverlas a lo largo de sus raíles.

La levitación magnética utiliza dos conjuntos de imanes; uno para repeler el tren de la vía y levantarlo hacia arriba y el otro para mover el tren flotante a lo largo de la vía a una velocidad considerable con una fricción reducida.
El segundo principio es el uso de un entorno sellado al vacío y de baja presión para que las cápsulas de los pasajeros viajen a través de él.
Al retirar la mayor parte del aire de los tubos y no tener contacto con el suelo, las cápsulas se enfrentan a poca o ninguna resistencia mientras se desplazan.
Las presiones de aire dentro del tubo, equivalen a volar a 200.000 pies (60.960 metros) sobre el nivel del mar. Este entorno permite a las cápsulas alcanzar velocidades de más de 760 millas por hora (1.220 km/h) utilizando muy poca energía.
Al estar en un tubo, el sistema está protegido del exterior, y puede funcionar en casi cualquier condición climática.
El sistema de Virgin Hyperloop One está controlado por un software avanzado (similar al que utilizan para los cohetes de SpaceX) que asegura que, tanto la aceleración como la desaceleración, se produzcan de forma gradual, pasando relativamente desapercibido para los que viajan en su interior.
Habiendo construido una pista de 500 metros en el desierto de Nevada, Virgin Hyperloop One ha llevado a cabo varias pruebas centradas en aspectos individuales del sistema, y una prueba completa de los sistemas a escala real en Mayo de 2017.

Los sistemas de propulsión, frenado, levitación y vacío, funcionan correctamente, y el equipo utilizado alcanzó una velocidad máxima de más de 2.490 millas/h (386 km/h), una de las más altas en 2017.
¿Dónde se construirán los Hyperloops ?
Para informar sus planes de desarrollo de una red plenamente operativa y asequible para todos, Virgin Hyperloop One lanzó un desafío mundial para encontrar las rutas mejor situadas para sacar beneficio de la tecnología del Hyperloop.

Con más de 2.600 proyectos, el campo se redujo a sólo 35 ubicaciones potenciales, y cada proyecto gozó de un fuerte apoyo de los gobiernos y de los planificadores urbanos.
Con 10 ganadores en cinco principales países (EEUU, Canadá, Reino UNido, India y México), Virgin Hyperloop One está ahora trabajando en colaboración con cada una de las ubicaciones sobre la mejor manera de ofrecer las tecnologías Hyperloop en redes en vivo.

De entre los ganadores, destaca un proyecto en los Emiratos Árabes, concretamente un Hyperloop entre las ciudades de Dubai y Abu Dhabi

En febrero de 2018, la empresa dio a conocer su primer prototipo de cápsulas de pasajeros para la ruta del Hyperloop entre estas dos ciudades. La razón por la que se llevará a cabo este proyecto en estas dos metrópolis, es debido a que se tratan de unas localidades que a día de hoy ya están preparadas y listas para ser el epicentro de los transportes del siglo 21. Los líderes políticos de este país comprenden que el Hyperloop One está dando paso a una nueva era en el sector de los medios de transporte, y saben que una red de transporte como ésta, reduciría drásticamente el tiempo de viaje en automóvil entre las dos ciudades de dos horas a tan sólo doce minutos.

¿Por qué el Hyperloop ?
Las ventajas del Hyperloop son considerables. Al igual que las estaciones de tren, las estaciones de Hyperloop (denominadas portales), están planificadas para ser ubicadas dentro de las zonas urbanas con fácil conexión a la infraestructura del transporte ya existente.

Esto, da a los sistemas Hyperloop una clara ventaja sobre el transporte aéreo, donde los aeropuertos tienden a estar ubicados más allá de los límites de la ciudad con reducidas opciones de accesibilidad.
Otro beneficio claro que se puede sacar de este medio de transporte es su rapidez. Con velocidades que rivalizan con las de los aviones, el Hyperloop llegaría a cambiar la situación de, tener que vivir en una ciudad (o parte del país) completamente diferente a la ciudad en la que se trabaja. Es por ello que, esto abriría una amplia gama de oportunidades de vivienda y de empleo a personas que ya no estarían restringidas a vivir cerca de donde trabajan.

Por eso, si el Hyperloop pudiera reducir significativamente el tiempo de viaje entre las ciudades, tendría sin lugar a dudas, el potencial de revolucionar completamente la forma en la que vivimos, trabajamos y viajamos.

También, cabe añadir que un sistema de Hyperloop requiere muy poca energía para propulsar las cápsulas a través de sus tubos, ya que el entorno de vacío presenta poca resistencia. Como tal, los sistemas podrían ser impulsados por tecnologías renovables como la solar y la eólica, ofreciendo una alternativa considerablemente más limpia a los viajes aéreos.
Seguridad
Cuando se considera la posibilidad de que la gente sea impulsada en tubos a través de la superficie terrestre a velocidades casi supersónicas, hay una serie de preguntas que instintivamente saltan a la mente. Quizás la primera es el impacto de una posible rotura o ruptura de uno de los tubos, posiblemente como resultado de un terremoto o de un impacto externo.
Virgin Hyperloop One explica que han abordado esto construyendo gruesos tubos de acero que son extremadamente difíciles de perforar o romper. Además, los tubos están diseñados para soportar los cambios de presión y las fugas de aire mientras mantienen su integridad estructural.

Teóricamente, una repentina entrada de aire en uno de los tubos simplemente frenaría las cápsulas, debido al aumento de la resistencia del aire. Las cápsulas podrían entonces ser dirigidas al siguiente portal (estación) a través de un impulso de energía auxiliar.
También existe la capacidad de seccionar partes de la ruta y re-presurizar secciones donde ocurran emergencias significativas. Es por ello que se espera que todas las cápsulas estén equipadas con salidas de emergencia.
Externamente, los sistemas del Hyperloop viajarán en gran medida en torres elevadas de diseño sísmico que serán capaces de moverse y de flexionarse independientemente de las demás, minimizando los daños en el caso de un cambio importante y repentino en el terreno.
A lo largo de la ruta, los sensores reportarán instantáneamente los problemas que se generen al centro de control de sistemas Hyperloop.

En respuesta a las preocupaciones de seguridad naturalmente planteadas, Virgin Hyperloop One también señala que millones de personas ya viajan a altas velocidades en tubos de metal cada vez que toman un vuelo. Y que numerosas preocupaciones rodeaban el uso de aviones a reacción cuando ese modo de transporte llegó a prevalecer.
Si bien la idea del Hyperloop puede parecer un tanto descabellada, si se consideran los avances industriales obtenido en los últimos 200 años, el ritmo actual de adopción de la tecnología en nuestras sociedades y los importantes avances que están realizando las empresas del Hyperloop en todo el mundo, este increíble y nuevo sistema de transporte parece estar destinado a formar parte de nuestra vida cotidiana en un futuro muy próximo.





Comentarios